Juegos par de citas

Pick up y red pill

2020.03.22 08:13 Gonzaloredpill Pick up y red pill

Hola compañeros soy nuevo en reddit y entre algunos de mis intereses como la mayoria de hombre tambien está el de aprender y mejorar en seducción . Con este post quisiera compartir un poco mi perspectiva sobre como poder encararlo de una manera que nos haga realmente mejorar y no morir en el intento .
Primeramente les comento brevemente algo de mi pasado para que entiendan un poco mi contexto el cual es probable que coincida de cierta manera con el de muchos de ustedes .
Vengo de una familia cristiana bien conformada pero en mi infancia mayoritariamente mis modelos sobre la realidad vinieron de mujeres ( tias , primas , amigas , etc ) mi padre trabajaba en una ciudad lejana y solo viajaba a casa durante tres dias por mes . Y sumado a eso soy naturalmente introvertido probablemente con un grado de asperger . Mi infancia fue practicamente estar solo metido en lo que me interesaba y no mucho mas . Almenos hasta que empece a interesarme por las mujeres , mi primer enamoramiento fue a los 8 años y pedi consejos a las amigas de mi edad sobre como poder conquistar a esa chica . Asi fue como siguiendo sus consejos me acerque en un recreo a ella con una flor , una carta y un chocolate barato que compre en el mismo colegio, la chica no solo me rechazo si no que me empujo y cai al suelo delante de todos . Asi hubo un par de casos iguales hasta que conoci a la chica que mas quise , esto a los 16 años , ambos nos gustabamos y la mayoria de quienes nos conocian sabian que estariamos juntos ,pero para la fecha yo ya cargaba con muchos rechazos lo que me fue haciendo inseguro y finalmente la perdi y ella termino metiendose con el mas imbécil de todos . Ya desde ahi comence con una depresion que duro años hasta que empese a investigar . porque podía entender que el problema estaba en que yo no entendia la realidad tal como es . Asi fue como descubri a Mystery , rsd , Ross Jeffries , Rollo Tomassi y la comunidad red pill entre muchos otros .
Hoy mi realidad a cambiado drasticamente , tengo 32 años y se que puedo conocer chicas desde cero y en poco tiempo comenzar a relacionarme con ellas de manera intima .
Pero referente a este cambio y a este proceso quisiera dejar algunas reflexiones para aquellos que les interesa el tema , o que incluso estan ya encaminados en este cambio .
1 . Lo primero que hay que entender es que debes cambiar . No completamente pero si en lo referente a la manera de verte a ti mismo , en la que ves a las mujeres y en la que entiendes la realidad de las dinamicas intersexuales . Creo que la mejor explicacion referente a los paradigma de las dinamicas intersexuales viene de la mano de Rollo Tomassi , gran referente del marco teorico de la comunidad RED PILL . Su perspectiva esta centrada en la naturaleza de las dinamicas intersexuales . les ire comentando algunas cosas al respecto en los siguientes puntos .
2 . El concepto de marco o frame es el mas importante . ¿Que quiero decir con esto ? . En las interacciones de dos o mas personas siempre hay un marco , un contexto o una narrativa y habitualmente una persona suele entrar en el marco de otra , o de un grupo . Ese marco es el que determina el tipo de interacción que habrá . Aca es donde viene el verdero error que nos puede llevar al fracaso y está en que nosotros como novatos intentamos hacer lo nuestro y tener la interacción bajo nuestro control pero al final casi sin darnos cuenta terminamos en el marco de las mujeres , en su narrativa y en sus reglas y esto puede pasar porque probablemente nuestro propio marco no es solido ni congruente .
Y aca es donde hago la conexion con mi primer punto , que es el de cambiar . Por que la mayoria de nosotros cuando comenzamos a implementar esto , empezamos a intentar utilizar lo que aprendemos sobre pick up pero desde el mismo marco de perdedor suplicante que siempre hemos tenido y que nos ha llevado al fracaso en nuestro pasado . Cada vez que iniciamos una interaccion donde nuestro interes es tener una cita , o besar a una chica , hacerla mi novia o tener sexo con ellas , lo que estamos haciendo es crear tension sexual , estamos intentando plantear un marco para ambos . Y cuando lo hacemos la mujer va a testearnos fuertemente para ver que tan real es ese marco . Y la mayoria de nosotros como principiantes fracazamos por falta de congruencia . Osea, aprendemos como acercarnos a una mujer y a decir lo que un tipo que sabe seducir diria o haria . Pero cuando ellas prueban las aguas que estamos ofreciendo , se dan cuenta que somos de plastico , que estamos intentando algo que está fuera de nuestra propia realidad . Por lo tanto para poder hacer esto congruentemente primero devemos pensar si estamos realmente dispuestos a cambiar y si estamos comprometidos con ese cambio .
3 . Lo tercero es la importancia de entender la dinamica de vendedocomprador . Para explicarlo lo primero es entender el concepto de cualificarse ( alguien se cualifica cuando busca sorprender a otro por sus caracteristicas, con la idea de que el otro pueda validarlo ). Aca esta la diferencia entre el que sabe y el que no . Como ejemplo imaginemos que tenemos una buena cantidad de plata ahorrada y vamos a una agencia de venta de autos con la idea clara de lo que esperamos de ese auto ( consumo de combustible , características del motor , espacio y comodidad , año , modelo , etc ) llegamos donde el vendedor y le comunicamos la características que estamos buscando y el vendedor va a intentar cualificar un par de autos que puedan entrar en nuestros requerimientos con la idea de que nos entusiasmemos a concretar la compra . En la interaccion nosotros debemos ser el comprador , no el vendedor . La idea es no ofreserse , no cualificarse ante la chica . Si no que al contrario , ponerla a ella en la pocicion de cualificarse ante nuestro marco o requerimiento . Yo Solo presento el marco de la interaccion , con la mentalidad de que yo soy el comprador , esto es lo que hace funcionar la interacción dentro del marco que me interesa .
4 . Aprender a concretar . Asumiendo que todos nosotros estamos buscando resultados reales y experiencias reales . Debemos aprender a liderar la interacción desde desconocidos , a tener tension sexual , luego hacer que ella se cualifique a lo que nosotros buscamos y luego concretar . Esta es la parte donde hay que tener huevos . Si llegamos a este punto , entonces es hora de darle un beso , ofreserle una cita , hacerla tu novia , llevarla a otro lugar , tener sexo con ella , o cualquiera que sea nuestro interes con ella . Es por eso que la mujer testea , por que quiere ver de que estas hecho , si eres un vende humo ,O alguien que esta comprometido con sus propios deseos . De paso quiero aclarar que si la chica llegado el momento de concretar se arrepiente o deja de mostrar interes con llevar esa tension sexual a la realidad , ustedes simplemente aléjense y no lo intenten mas . Una de dos , ella se va a alejar para siempre , o va a intentar posteriormente retomar el contacto . Si sucede esto último es importante que ella vuelva a encontrar en ustedes el mismo marco (de que no estas para ser su amigo o entrar en su juego o en sus reglas )y la misma mentalidad de comprador que inciaste con ella anteriormente ( de que es ella la que se debe cualificar ante tu requerimiento ) . De hecho es justamente por que vio eso en ti anteriormente , que está volviendo .
Agradezco su tiempo y espero puedan compartir con sus comentarios y perspectivas para ir enriqueciendo el tema .
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2019.07.24 02:14 ScraggySZ Es miércoles y las calles están vacías [O]

Hoy iba a ser otro miércoles cualquiera, yo iba a tomarme mi café por la mañana e iría al trabajo en mi sedán rojo.
Pero no lo fue.
Me desperté por la noche... más o menos por las 4 de la mañana, fui al lavabo a hacer mis necesidades, y, acto seguido decidí beberme un vaso de agua. Verás, vivo en una casa debido a que tenía el dinero suficiente para comprarla, el tema, es que, en el pueblo donde resido, todo el mundo vive en pisos, unas calles de donde vivo, y solo hay unas pocas casas, las cuales están a un par de calles, debido a que en este pueblo no todo el mundo tiene la pasta para comprarse un terreno y construirse su propia casita. Básicamente, si quiero ir a ver a un vecino tardo 10 minutos andando.
Al lío, fui a la cocina la cual estaba al lado de la entrada y agarré un vaso, abrí la nevera, y lo llené de agua, mientras pegaba unos sorbos, me acerqué a una ventana para poder notar la belleza de la noche, ese silencio tan bonito, y verlo todo vacío... no sé, me da una sensación de comodidad...
Me acabé el vaso y me metí en la cama.
No pasaron ni 20 minutos hasta que empecé a oír a gente conversar por la calle. Por suerte, logré dormirme.
Sonó el despertador.
Eran las 7 de la mañana y debía desayunar y prepararme para ir al trabajo. Cociné unos huevos fritos y me comí un par de tostadas con mantequilla, junto a un café para despertarme.
Me vestí y recordé que mi turno empezaba a las 9, por lo tanto, tenía tiempo de sobra para relajarme y ver la tele, o algo.
Encendí el ordenador y me puse a jugar a varios juegos RPG online. Estaba en una llamada con mis amigos cuando se fue la luz, cabe añadir que esto solo me había pasado una vez, y fue durante una tormenta. Enfadado, fui al salón y me senté en el sofá, esperando a que volviese la luz pensé:"Tengo un trabajo aburrido y una casa demasiado grande para mí, será mejor que pruebe una de esas apps de citas online."
Había pasado una hora y la luz no volvía, salí y fui a casa de mi vecino para ver si a él le pasaba lo mismo. Llamé a su puerta y... Nada. En ese momento recordé que no vi a ningún ser vivo ni oí ningún ruido. Solo el silencio. Toqué en la puerta del vecino otra vez... Nada. Volví a casa y esperé, hasta que me dormí.
Son las 12:38, mi turno ha empezado hace 3 horas y 38 minutos, sin embargo me encuentro en mi casa, pensé que podría decirle a mi jefe, que estaba malo... Mientras analizaba mis opciones, la luz volvió con un mensaje en la televisión: "Este es un mensaje de emergencia del gobierno, NO se trata de ninguna prueba. Cierre todas las puertas con llave y evite el contacto con el exterior, NO contacte con nadie del exterior, y eviten hacer ruido."
La adrenalina entró a la acción, cerré la puerta frontal con llave y cerré las ventanas, subí al piso de arriba, y entré a mi habitación. Y aquí sigo, debería haber agarrado comida y agua antes de haber subido pero ya es tarde.
Les informaré en un par de días, sigo muy asustado y confuso, debido a que no oigo nada, solo el silencio.
Edición: Han pasado 10 minutos y me queda poca batería, iba a cargar el móvil cuando he oído un coche en la calle y a alguien usar el timbre de mi casa. Sea quien sea, se ha cansado de llamar, no tengo las agallas a bajar.
Segunda parte
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2018.10.25 14:21 allianceMcloud La Playa parte 3 (O)

-Bueno, es momento ¿no crees?, mi ropa ya está seca y debemos de apresurarnos si queremos alcanzar algún cuarto de hotel cercano a la carretera. -Le dije después de darle un beso en la frente para que despertase- Despertó con los ojos entreabiertos y volteó su mirada a la luz incandescente de la hoguera, en ese momento vi como una idea se formaba en sus ojos. Se levantó a toda prisa, vistiéndose y jalándome. No hubo necesidad de hablarme para entender que esa era una señal para que hiciera lo mismo, me levanté y comencé a vestirme. Ella apresuró el paso y se dirigió al festival lejano, al parecer ya no temía que fuéramos extraños y si soy sincero esa idea se me había ido con el sueño. Yo corría detrás de ella y estaba contento de que ella hubiera despertado feliz y con un mejor humor, a unos cuantos pasos de la hoguera nos detuvimos para ver que toda la gente disfrazada del desfile se encontraba bailando alrededor del fuego y que los pueblerinos se encontraban a unos metros de distancia, todos vestidos de blanco y con flores en las manos, me percate que eran las misma flores con colores eléctricos que había visto en los balcones de las casas. . La gente no cantaba o bailaba como el resto, ellos solo se mecían de un lado a otro y acompañaban a la música con cánticos parecidos a los gregorianos. La gente empezó a caminar lentamente hacia los bailarines y mientras más se acercaban, el color blanco de sus ropas se tornaba en rojo. Nos quedamos boquiabiertos, no podíamos creer lo que veíamos, la ropa por arte de magia cambio y ellos no parecían asombrarse en lo más mínimos, nos quedamos atónitos y justo cuando creímos que todo era magia un danzante con las vestimentas más finas y complexión mesomorfa se acercó a la hoguera y metió su mano al fuego, en ese momento ella le grito: “¡para, te harás daño! “, nadie le hizo caso, a nadie le importo, porque todos seguían viendo la llama y fue cuando yo la observe también, sé que suena ilógico, yo tuve que parpadear más de una vez para saber que lo que estaba observando era cierto, en medio de la hoguera se encontraba un hombre agachado y era a ese hombre a quien el danzante trataba de ayudar. Se irguió lentamente, estirando las piernas una a la vez y de una manera inhumana pude ver como acomodaba sus huesos que estaban torcidos de manera imposible, algunos volteados por completos y otros en posiciones que no les correspondían. La vi y ella había perdido el color, se acercó lentamente hacia mí.
-¿Dejamos lejos el coche? Me preguntó susurrando.
-Si corremos estamos a un par de minutos. Justo cuando acababa de pronunciar las últimas palabras lo percibí, en mis bolsas no sentía peso alguno, el tiempo se detuvo y sentía como me tragaba la arena y un nudo en mi garganta se formó. Busque su mano lentamente.
-Dime por favor que tú tienes las llaves y mi cartera. Le dije con voz baja y sin poder ocultar el miedo en mi voz.
Pude observar como su mano se deslizó lentamente a sus bolsas y antes de que ella sacara las manos de las bolsas, giró a verme, vi sus ojos rojizos y empezó a negar con la cabeza. Lo primero que se me ocurrió fue que al correr las habíamos tirado o que seguían donde me había quitado la ropa, donde habíamos dormido. Ella tomó mi mano y vi que con sus mirada me pedía que mirara hacia la hoguera. Al girar vi la figura de un hombre, la llama de la fogata cambiaba de tonalidades entre azul y verde, el juego de luces era hipnotizante y no tenía la fuerza suficiente para apartar mi mirada por más que intentara. Estábamos perdidos viendo como el color rojo de la ropa de la gente regresaba a blanco y las flores lentamente se marchitaban. Ella me apretó la mano tan fuerte que me sacó del trance y noté que los pueblerinos perdían juventud y el festival que al principio era música y danza, ahora estaba lleno de sollozos y en el ambiente se respiraba tristeza.
-Tenemos que irnos de aquí ahora. Le dije mientras trataba de jalarla más hacia mí.
-Pero míralos se ven todos tan felices y los colores son tan brillantes, tal vez deberíamos de unirnos.
La miré, le di un beso y le apreté la mano tan fuerte como ella lo había hecho, había salido del trance y estuvo a punto de gritar si no hubiera sido por mi reflejo de taparle la boca. Le dije que me siguiera y al voltear soltó un grito, un danzante voluptuoso y de casi dos metros la tomó de los brazos y la cargó, cuando intenté lanzármele a golpes, alguien ya me había sujetado por mi espalda y empezó a ahorcarme.
Mi visión se oscureció, me zumbaban los oídos y sentía como mi cuerpo perdía fuerza al segundo; nunca perdí realmente el conocimiento pero mis ojos solo captaban secuencia de imágenes, veía como ella pataleaba y golpeaba luchando por zafarse de su captor sin éxito, me miraba con lágrimas en los ojos y gritaba mi nombre. El danzante detrás de mi intentaba calmarme, escuche algunas palabras y tendrán que disculparme pero la falta de oxígeno impidió que pudiera concentrarme, oí algo como “no le… daño… necesit… ritual… guient… por favor enten… tamos”. Deje de forcejear, me relaje y justo cuando sentí que la presión de la llave que me sometía disminuyo, le propiné un codazo en el abdomen que lo hizo retorcerse y bajó su guardia, agacho la cabeza y quedó a una distancia lo suficientemente cercana para que fuera el siguiente objetivo de mi codo, con toda mi fuerza restante golpee su cara y este cayó. Tambaleándome corrí lo más rápido que mis piernas y la falta de oxígeno me permitía detrás de la persona que se la había llevado. Ella se encontraba dentro del círculo y rodeada por los nativos, los danzantes ya no estaban alrededor de la fogata sino formaron un pasillo que conducía a la fogata y al viejo que lideraba el desfile de antes, por fin lo entendí, el viejo era la persona que faltaba en el festival, era la persona que estuvo sentado todo este tiempo dentro de las flamas. Corrí, rompí el círculo empujando a todas las personas que se pusieron en mi paso, me tropecé, luche por pararme y alcancé su brazo, la tome con fuerza e intente jalarla pero ella se opuso y en ese momento vi sus ojos, sus pupilas estaban dilatadas a pesar de que veía directo a las llamas.
-¿¡Qué haces!? Tenemos que irnos ya, no se están moviendo.
-No puedo, él está en mi cabeza, a c o m p a ñ a m e c o n é l. me dijo lentamente.
Le tomé la mano y entendí que no me seguiría, que su fuerza era sobrenatural y que no podía moverla, lo único que mi cabeza me ordenaba es no la dejes ir sola. Camine a su lado lentamente mientras las personas a los costados bailaban, hablaban y cantaban en una lengua que no entendía, una que nunca había escuchado y nos seguían con su mirada. Finalmente a unos cuantos pasos del anciano, nos estiró su mano, vi que en sus ojos solo era posible ver el negro de sus pupilas, sin iris, sin nada alrededor, solo dos puntos negro rodeados de blanco, al clavar mi mirada el color grisáceo de sus iris apareció, su boca se abrió y de ella sonaron más de una sola voz, voces de niños, mujeres, hombres y ancianos que se encontraban atrapadas dentro de él.
Deje de sentir la brisa, la arena en mis pies y el calor de las llamas que chocaba en mi cara, mis oídos se abrieron para escuchar cada palabra que salía de la boca del anciano, la miró fijamente y empezó hablar.
-Créeme pequeña, todas esas dudas que flotan ahora por tu cabeza, se resolverán con el tiempo. No hay nada que tengas que temer, nosotros todos te protegeremos a ti y a tu acompañante, no les haremos daño y los acogerémos como uno de los nuestros.
-No podemos quedarnos, tenemos un plan, no puedo hacer lo que me pide, no podemos ser parte de ustedes. Ni siquiera sabemos que es todo esto. Respondió moviendo solo su boca y sin parpadear, se notaba que le costaba trabajo articular las palabras y que con cada nueva palabra la siguiente se arrastraba más y se comprendía menos. Finalmente toda su atención estaba fijada en la plática.
- Este lugar es un papel en blanco, es todo lo que has pedido y se manifiesta según tú lo desees, nosotros lo escribimos a nuestro placer, la naturaleza vive con tan solo pensarlo, es un río de vida, el sol que ilumina y calienta todo este lugar, dando vida y manteniéndonos dueños de todo lo que se mueve y crece a tu alrededor, nada funciona a menos que yo lo diga. Al terminar de decir estas palabras apuntó con su dedo índice a un lugar cercano a la hoguera y pasto empezó a crecer de la arena.
Ambos estábamos asombrados por lo que acabábamos de presenciar, quise hablar y preguntar mil cosas, pero no lograba mover mi boca, tampoco podía mover mis extremidades, solo lograba que mis ojos circularan y vieran todo el panorama, me encontraba paralizado y fue ahí cuando vi que uno de los danzantes murmuraba algo mientras me veía. No es como si crea en la magia pero después de ver todo lo que había pasado, sabía que ese danzante era la razón por la cual no podía moverme. Ella se encontraba igual de asombrada, balbuceaba y no lograba terminar ninguna frase.
-E..En.. ¿Qu…. Ee? ¿Qu…é? intentó preguntar pero estaba en el trance sé había hecho más fuerte y ya no le permitía hablar. No fue necesario que ella acabara de formular la pregunta para que el entendiera o al menos siguiera su explicación.
-No es coincidencia que nos conociéramos, tu y yo estamos forjados del mismo material, somos como el cielo, azul y rojo, lleno de sueños, somos como las estrellas y las llamas del fuego, brillantes y distantes. Sabemos por los que han llegado antes que venimos del sol, como tu, como todos los aquí presentes, pero algunos se les ha olvidado. Yo, yo estoy aquí para preservar este paraíso que tenemos, esta hoja blanca que se nos ha entregado, para guiarlos y cuidarlos de los pecados y las vulgaridades que se hacen en el exterior. Yo he sido muchos, he sido miles pero nunca he sido solo uno, he visto como los ríos corren a través de la tierra. Tal vez he sido maldecido, pero la muerte nunca me ha juzgado ni me ha buscado y mucho menos un dios, la muerte no significa nada para mí y nuestra vida es igual que el fuego de esta fogata, que el mar que escuchas y la brisa que golpea tu cara. Aun así, no puedo evitar sentir que la brisa se ha hecho débil, el mar ha perdido corriente y la comida ha escaseado. Sé que esa cita se avecina.
Pude notar como las voces que hablaban se entristecían y la mirada del viejo se perdía mirando al mar, ahora que lo pienso y se los digo, sé que tenía miedo, sé que muy dentro no quería hacerlo. La luz de la fogata había bajado y mis ojos solo distinguía lo que vivía a pocos pasos, la veía y veía al viejo pero no podía distinguir nada más a lo lejos, la luz de la luna que nos había iluminado se había ido y las estrellas se ocultaron.
- No es que hayamos dejado de creer en dios, solo nos dimos cuenta que apuesta con nosotros, que se ríe de nosotros y le importamos siempre y cuando lo hagamos feliz, por eso decidimos dejar de ser una de sus fichas y aceptar lo que nos rodea. Lamentablemente esto ya ha durado una eternidad y ahora tu eres la que estábamos esperando, está en tus ojos, brilla como las estrellas y es fuerte en tu alma, por eso te pido que reconsideres lo que piensas.
-¿Cómo sabes que es lo que...? Claro lo entiendo. Termino ella y vi como una lágrima corría por el contorno de su cara.
Al caer la lágrima a la arena las llamas se extinguieron y nos vimos envueltos por la oscuridad, que era pesadísima, tan pesada que nos desplomamos, pero antes de que mis ojos no supieran si mis párpados habían actuado por sí solos o si la oscuridad me hacía creer que los tenía cerrados, pude sentir que nos encontrábamos solos, no había pueblerinos ni danzantes, nada solo ella y yo.
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2018.06.28 22:42 master_x_2k Enredo IV

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Enredo IV

“Gracias a un esfuerzo dedicado de los miembros de los equipos de Custodios y el Protectorado de Brockton Bay, la pandilla local, el 'ABB' o Azn Bad Boys, ha caído.”
Brian y yo habíamos llegado al departamento justo a tiempo para ver el boletín en las noticias. Lisa, Alec, Perra y los tres perros estaban reunidos en los sofás.
“Los héroes de la hora son los jóvenes miembros de los Custodios, Clockblocker y Vista, que jugaron un papel fundamental en encargarse de una crisis con una superbomba, supuestamente utilizada por la supervillana Bakuda en un intento de tomar como rehén a la ciudad y garantizar su seguridad. Mientras que los expertos en la escena se negaron a ofrecer números fijos, una capa local fue citada diciendo que la superbomba podría haber tenido un rendimiento de nueve mil kilotones de energía. Este dispositivo, que contiene energía a la par con bombas nucleares convencionales, se fabricó con materiales domésticos extraídos del área, después de que la lucha en los muelles y la presión de las autoridades locales obligó a la presunta creadora de la bomba a trasladarse a un cobertizo abandonado hace unos días. Si no fuera por los esfuerzos de los Custodios, este podría haber sido un día trágico para nuestra nación.”
“Por mucho que podamos desear un período de sobria reflexión, otros villanos locales han mostrado poco interés en dejar pasar los asuntos recientes. Menos de una hora después de que el presunto líder del ABB, Lung y la presunta cómplice Bakuda, fueran detenidos, las oficinas centrales de Medhall Corporation fueron atacadas por fuerzas armadas, en un altercado que llamó la atención de los miembros del grupo villano ario local Imperio Ochenta y Ocho. Esto parece haber provocado una erupción de más de seis incidentes importantes en la última hora-”
Lisa apagó el televisor, volteándose en el sofá para mirarnos a Brian y a mí. “Les daré la versión corta. Los Viajeros acaban de golpear una galería de arte y a un aeropuerto en el lapso de una hora. Coil e Imperio Ochenta y Ocho aparentemente están tratando de recuperar el tiempo perdido y están a solo un pelo de la guerra abierta en las calles. Los Comerciantes, el grupo de Skidmark, se están aprovechando del caos e intentando hacer lo que hizo la ABB, pero con los traficantes de drogas locales y cero control sobre su situación... no llegarán lejos, pero estoy segura de que están teniendo una gran fiesta de saqueos.”
“Entonces el alto el fuego ha terminado”, hablé. ¿No se suponía que las cosas mejorarían con la eliminación del ABB? ¿Por qué me sentía parcialmente responsable de esto?
“Es como si todos estaban listos en la línea de salida, listos para moverse en el instante en que sonara el silbato”, dijo Alec.
“Excepto nosotros”, señaló Brian.
“No necesariamente”, Lisa negó con la cabeza, “Cinco minutos después de que Medhall fue golpeado, recibimos un mensaje del jefe. Él tiene un trabajo que quiere que hagamos, quizás el más grande hasta ahora, pero el límite de tiempo es corto. Por eso los llame aquí.”
Brian se cruzó de brazos.
“Aquí está el problema”, dijo, “La moral está baja. La ciudad está asustada, y las cosas no se están calmando como esperaban las personas. ¿El hecho de que todos hayamos esquivado una bala con esta cosa de la superbomba? No ayudó.”
Tecleó en su computadora portátil mientras hablaba: “Para colmo, no se ve bien cuando las noticias locales se enteran del hecho de que una gran parte de la lucha contra el ABB estaba siendo llevada a cabo por villanos. ¿Me captan? Entonces, con la idea de que estaban planeando una recaudación de fondos ahora, el alcalde está promoviendo una función para ayudar a vender la idea de que fueron los chicos buenos los principales jugadores aquí. ¿Resultado final? Una fiesta de recaudación de fondos-celebración que involucra al Protectorado, Custodios, las fuerzas del ERP, policías y todos esos tipos. Esta noche. La mayoría de los Custodios y New Wave van a tomar el relevo mientras tanto, para mantener la ciudad protegida, porque el alcalde está dando prioridad a las relaciones públicas aquí.”
“No me gusta la dirección en que va esto”, le dije.
Cogió su laptop y la colocó en el respaldo del sofá, mirándome a Brian y a mí. La página mostraba detalles sobre la celebración, tenía vínculos con los vendedores de boletos y lucía una imagen de un grupo de personas con trajes de etiqueta y vestidos. “El Protectorado y algunos de los Custodios van a estar allí con la elite de Brockton Bay, sus amigos y familiares, y cualquier persona dispuesta a pagar el dinero por un boleto. El jefe quiere que nosotros, y cito, 'los avergüencen', fin de cita.”
Hubo algo de silencio aturdido. Eché un vistazo a Perra y Alec, y de sus expresiones deduje que ya habían escuchado esto. Sin embargo, a diferencia de la situación que tuvimos con el atraco a un banco, no parecían tan motivados.
Brian comenzó a reírse. Después de un rato, su risa se convirtió en una risa fuerte.
No esperé a que terminara antes de decir mi opinión, “¿Estás loca? Quieres que, que, ¿Interrumpamos una fiesta, jodamos a todos los presentes y entonces nos larguemos antes de que seamos arrestados por-?” Luché por encontrar las palabras, “¿¡Por la mitad de los putos héroes en Brockton Bay!?”
“Básicamente”, dijo Lisa, levantando las manos como para hacer que me calmara, “aunque probablemente sea más como un tercio de los héroes de la ciudad.”
“Claro”, le dije, “sin ánimo de ofender, Lisa, me caes bien y todo, pero como que subestimaste la cantidad de héroes que aparecerían en el robo bancario también. No olvides que un grupo de héroes vinieron de fuera de la ciudad para ayudar con la situación del ABB, y podrían quedarse para la fiesta posterior.”
“Es cierto”, admitió, “pero aún-”
“¿Y el plan es fastidiarlos?”, Pregunté, incrédulo, “No solo ellos, tampoco, pero esa fiesta probablemente sea atendida por el alcalde, el fiscal, el jefe de policía... ¿Estás consciente de que si intentamos esto y cualquiera de nosotros es capturado, sería más o menos un viaje de primera clase a la Pajarera?.”
“Lo siento, Lis, es un no”, le dijo Brian, todavía parecía divertido, “estoy perfectamente contento dejando que todos los demás grupos hagan lo suyo por un tiempo. Hicimos nuestra parte, y no tenemos nada que perder en relajarnos por un tiempo.”
“Sí. No entiendo el punto”, dijo Perra, rascando la parte superior de la cabeza de Brutus.
“No encontrarás a nadie más dispuesto a ponerse un poco loco que a mí”, Alec le dijo a Lisa, “Pero estoy con Perra. Es un gran riesgo, un montón de problemas. ¿Para qué? ¿Pellizcarles la nariz a los buenos?”
“El jefe está dispuesto a pagar”, dijo Lisa. “Con otras consideraciones.”
“¿Consideraciones?” Pregunté.
“Tienen que entender”, suspiró Lisa, “No estoy en desacuerdo con lo que están diciendo, pero lo que puedo decir es que esta es una prueba. El jefe quiere ver si podemos lograr esto, y si podemos, somos mucho más valiosos para él. Mucho más valiosos.”
“O tal vez la prueba es si somos lo suficientemente inteligentes como para rechazar una misión condenada”, señaló Brian.
“Tal vez”, admitió Lisa, “no lo creo, pero no negaré que sea posible.”
Brian le preguntó: “¿Podemos rechazar esto? Quiero decir, nunca nos obligó a tomar un trabajo.”
“Podríamos”, no parecía feliz.
Frunció el ceño, “Creo que son cuatro votos en contra, como mínimo. Suponiendo que vas a votar a favor de este plan, ¿Lis?”
“Sí”, respondió ella.
“Bueno, a menos que hayamos cambiado de un sistema de voto mayoritario, creo que se puede decir al jefe 'gracias, pero no'”, dijo. Cuando ella no respondió, él se volvió hacia mí, “¿Quieres tratar de armar la mesa de la cocina y la mesita de noche? Te puedo invitar a un almuerzo tardío, si-”
“¡Doscientos cincuenta!”, Lisa lo interrumpió.
Él la miró, “Doscientos cincuenta...”
“Mil”, terminó por él, dejando caer sus brazos a su lado, casi derrotada. “Para cada uno. Maldición. Quería que ustedes estuvieran a bordo antes de impresionarlos con la cantidad. Suena desesperado cuando lo digo así, pero no puedo dejar que se vayan sin decirles lo que rechazaríamos.”
La suma nos hizo pensar.
“Para ser claros... Un millón, doscientos cincuenta mil dólares, divididos entre cinco”, dijo Alec, “¿Por esto?”
“Como dije”, Lisa sonrió un poco, “El trabajo más grande hasta ahora.”
“Si el jefe nos ofreciera un cuarto de millón de dólares para acercarse a esos tipos y entregarnos, no sería un escenario muy diferente”, señalé.
“Claro que sí”, replicó Lisa, “Realmente tenemos una oportunidad de superar esto.”
“Una posibilidad muy, muy pequeña”, señalé.
“Una oportunidad”, dijo. “¿Pero si hacemos esto? ¿Si le demostramos al jefe que valemos su tiempo? Ascendemos. Obtenemos más dinero, obtenemos más equipamiento, más información, obtenemos una voz en cuanto a la dirección de sus planes a largo plazo, todo lo cual puede traducirse en un mayor respeto en la comunidad de capas.”
“¿Una voz?” Pregunté, “¿Qué quieres decir?”
“Reunirnos con él, discutir lo que hacemos a continuación y por qué.”
Mi mente comenzó a correr con las implicaciones de esto.
“Estoy cambiando mi voto”, dijo Alec, “Por tanto dinero, como que resuelve el problema que tenía con el trabajo, que era que no tenía mucho punto. Un cuarto de millón de dólares son muchos puntos.”
“Dos a favor, tres en contra”, dijo Lisa. “¿Perra?”
Perra frunció el ceño, “Déjame pensar.”
Esta era una oportunidad para conocer a nuestro empleador, en un futuro no muy lejano. La pregunta era: ¿quería tomarla? Había estado posponiendo las cosas, evitando el problema, tratando de no pensar demasiado en mi plan de juego, sobre entregar a estos muchachos cuando tuviera la última pieza de información que necesitaba sobre cómo corrían las cosas, de dónde venía el dinero. Ahora tenía que hacer una llamada.
Todo el tiempo, me había estado diciendo a mí misma que los entregaría. Daria la información al Protectorado. Pero mi corazón no estaba realmente decidido. Significaría traicionar amigos. Si bien no me desagradaban Alec o incluso Perra, mis pensamientos estaban puestos en Lisa y Brian. Quiero decir, bueno, Lisa fue mi primera verdadera amiga desde Emma. En cuanto a Brian, me gustaba, lo respetaba. Odiaba la idea de hacerles lo que Emma me había hecho. Traicionar amigos.
Había renunciado a la idea de ganar respeto o prestigio por entregarlos. Quiero decir, cometí un delito grave, tomé rehenes, ataqué a otros héroes, casi maté a un hombre, luego arranqué los ojos de esa misma persona un par de semanas después.
Y podría vivir con esa parte, con no obtener crédito o elogios ni lo que sea. Pude verme volando por debajo del radar por un tiempo. Tal vez desempeñando el papel de un vigilante evitando la atención tanto del héroe como del villano, si realmente estaba ansiosa por salir de traje. O ver si tal vez, solo tal vez, podría intentar obtener el mismo trato que Shadow Stalker, convertirme en un miembro a prueba de los Custodios. Inicialmente me alejé de los Custodios por la preocupación de que sería demasiado similar a la secundaria... pero yo había cambiado en las últimas semanas. Le hice frente a Emma dos veces. Tres veces, si contaba la reunión. Tenía un poco más de agallas que hace un mes. Podía imaginarme trabajando junto a un grupo de superhéroes jóvenes que me resentía como una especie de penitencia por mis acciones malvadas, y ese era un cambio bastante grande de antes de siquiera salir de traje, cuando la sola idea de unirme a ellos era difícil de procesar.
El problema era que ir por ese camino era un caos de ‘tal vez’ y ‘posiblemente’, cada paso un lío de posibles desastres. ¿Qué pasa si me arrestaran en lugar de ofrecer membresía probatoria en los Custodios? ¿Qué pasa si los Undersiders escapaban del arresto y vinieran por mí? ¿O mi papá?
Todo se redujo a las personas que estaban en la habitación conmigo. No era solo que los traicionaría como Emma lo hizo conmigo. ¿Era lo suficientemente valiente como para pasar por lo que pase con Emma, ​​con personas que quería y admiraba convirtiéndose en mis peores enemigos?
Y si no elegía, no decidía... Bueno, si lo pospongo más, la única diferencia de quedarme para siempre por elección propia sería una buena medida de auto engaño de mi parte. El tiempo que pasé con Brian lo dejó bastante claro.
“Creo que... podría cambiar mi voto”, expresé el pensamiento en voz alta mientras lo formaba.
Hubo miradas de sorpresa de todos los presentes, excepto los perros. Lisa, especialmente, se sacudió un poco en reacción a mi declaración.
Me tomó todo lo que tenía para mantener mi fachada intacta. Al final del día, lo que me asustaba más que perder amigos y hacer que me odiaran, más que vinieran tras de mí o de mi papá, era la idea de que me odiaría a mí misma. Que me odiaría uno, cinco, diez o veinte años más adelante, por traicionar mis principios y por tomar una mala decisión con amplias implicaciones. Odiarme por tomar un camino que podría llevarme a ir a la cárcel sin posibilidad de ser rescatada por Armsmaster, o por un camino que me llevaría a lastimar a alguien inocente tanto como había lastimado a Lung y Bakuda.
Seguir con los Undersiders era una ganancia a corto plazo, claro, pero ¿a largo plazo? Tenía que seguir con mi plan original y tratar de convencerme de que lo hacía por el bien de todos.
Alec levantó sus cejas. “De Verdad.”
“¿Qué?” Pregunté.
“Eres la última persona que hubiera esperado que cambiara su voto, torpe”, dijo, “Eres cuidadosa, y este es el trabajo menos cuidadoso que hemos tenido hasta ahora.”
“Cambiar mi voto es depende de si podemos idear un plan que tenga una posibilidad decente de que escapemos intactos”, aclaré.
“Aun así, usualmente eres la sombra de Brian, haciéndole eco”, dijo Alec.
“Gracias, Alec,” Brian frunció el ceño. Brian se volvió hacia mí, frunciendo el ceño con preocupación, “¿Estás segura?”
“No totalmente”, admití, “y lo siento, por no respaldarte.”
“Eres un miembro del equipo, tienes tu propia voz.”
“¿Qué cambió tu mente?” La pregunta vino de Lisa.
Tuve que evitar disparar las alarmas con ella. La forma más segura de hacerlo sería seguir con la verdad o algo muy parecido.
“Me molesta que no sé quién es nuestro empleador. Hay algunas posibilidades realmente feas, y preferiría saber más pronto que tarde, si fueran el caso.” Ahí, verdad suficiente.
“Lo admito”, admitió Brian, “tengo curiosidad. Es... No creo que tenga curiosidad suficiente como para querer tomar este trabajo.”
“Si la niña escuálida va a hacer esto, no retrocederé”, dijo Perra. “Cambiaré mi voto también.”
“¿Chica?” Le pregunté, “escuálida, seguro, pero probablemente soy un año más joven que tú, como mucho.”
Lisa nos detuvo, inclinándose hacia un lado para ponerse entre Perra y yo. “Tenemos que mantenernos en el tema, ya que solo hay unas pocas horas para planificar y prepararse. Tenemos cuatro votos a favor, uno en contra. Parece que esto va a suceder.”
Brian suspiró.
“Lo siento”, murmuré mi segunda disculpa.
Él puso su mano sobre mi hombro, “Está bien.”
Noté que él no movió su mano de mi hombro de inmediato.
Distrayéndome, le pregunté a Lisa: “Entonces, ¿cómo hacemos esto?”
Ella comenzó a delinear un plan.

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2018.06.27 06:13 master_x_2k Enredo III

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Enredo III

Abrí las puertas de vidrio para que Brian pudiera llevar las cajas de muebles. Lo que más me sorprendió de su edificio de apartamentos fue lo despejado que estaba todo. Sin basura, sin gente, sin ruido. Había un tablero de anuncios justo después del segundo juego de puertas, que era algo que normalmente podría haber esperado que fuera un poco desordenado, por regla general, pero incluso allí, las publicaciones individuales estaban cuidadosamente espaciadas, y todo estaba sellado detrás un cristal con una sola cerradura pequeña. Se sentía un poco estéril. O tal vez era solo que yo estaba acostumbrada a un área con más carácter.
No sabía qué decir. No solo en términos de la construcción de apartamentos de Brian, no tenía idea de qué palabras saldrían de mi boca. No tenía la destreza para charlar de forma natural. Por lo general, me las arreglaba planificando constantemente lo que podría decir. El problema era que me había distraído, no tanto por los atributos de Brian, sino por haber tomado conciencia de que los había estado mirando. Ahora que estaba tratando de recuperarme, ponerme en equilibrio mental y planear algo de conversación, todo lo que podía pensar era 'Maldición, Taylor, ¿por qué no puedes pensar en algo que decir?'.
Entramos en el ascensor, y Brian descansó las cajas en la barandilla de metal en el interior. Me las arreglé para preguntar, “¿Qué piso?”
“Cuarto, gracias.”
Presioné el botón.
Subimos, y cuando se abrió la puerta, le ofrecí a Brian una mano para estabilizar las cajas mientras él se retiraba del ascensor. Lideró el camino por el pasillo y se detuvo junto a una puerta mientras yo buscaba las llaves que me había dado, para encontrar la de su apartamento.
No estaba segura de lo que esperaba ver en el lugar de Brian, pero aun así logró sorprenderme.
Lo primero que noté fue que los techos eran altos. El apartamento era prácticamente de dos pisos, un arreglo bastante abierto con pocas paredes. La cocina estaba a nuestra izquierda cuando entramos, pequeña, separada de la sala de estar por un mostrador de bar / cocina. A nuestra derecha estaba el armario del pasillo y las paredes que abarcaban el baño y uno de los dormitorios. Justo en frente de nosotros estaba la espaciosa sala de estar, respaldada por una ventana del piso al techo y una puerta de vidrio que daba a un balcón de piedra. Unas escaleras conducían a un dormitorio situado encima del baño y el primer dormitorio. Supuse que era allí donde dormía Brian, basándome en la cama no desordenada, pero no hecha, que estaba a la vista desde donde estaba parada.
Lo que me impresionó, creo, fue lo suave que era el lugar. Había dos estanterías, de color gris claro, en la sala de estar. En los estantes, vi, había una mezcla de novelas, plantas y libros antiguos con espinas de cuero rajado y raído. Las frondas de algunas de las plantas colgaban sobre los estantes. El sofá y la silla que lo acompañaba eran de pana color canela pálido, con cojines gruesos y lo suficientemente profundos que parecían poder perderse en ellos. Podría imaginarme acurrucarme en ese sillón con las piernas tapadas a mi lado, un libro en mis manos.
De alguna manera había estado esperando una estética similar a la del cromo y el cuero negro. No es que asociara la personalidad de Brian o su gusto con ese tipo de diseño, pero era lo que podría haber pensado que un joven soltero podría llegar a conseguir. Ya fuera la suavidad de los colores, el pequeño frasco con piedras, el agua y el bambú en la encimera de la cocina o las imágenes en tonos sepia de los árboles en el vestíbulo, el lugar me dio una sensación de tranquilidad.
Sentí una punzada de envidia, y no fue solo porque el apartamento de Brian era agradable. Estaba obteniendo una mejor idea de quién era, y cómo éramos personas muy diferentes, en cierto sentido.
Brian gruñó mientras dejaba las cajas junto al armario delantero. Se quitó las botas y lo tomé como una señal para quitarme los zapatos.
“Entonces, ya empecé un poco”, me dijo, llevándome a la sala de estar, y vi que había un montón de tablas de color gris claro y una caja de cartón vacía apoyada contra la pared. “Resulta que realmente necesita un segundo par de manos. ¿Quieres algo antes de comenzar? Prefieres el té al café, ¿verdad? ¿O quieres un refresco? ¿Un bocado?”
“Estoy bien”, sonreí, quitándome la sudadera y poniéndola en el mostrador de la cocina. Le había prometido a Tattletale que lo haría. Sintiéndome muy consciente de mí con mi barriga expuesta, traté de distraerlo con la tarea que tenía entre manos: “¿Empezamos?”
El primer trabajo, el que dejó incompleto, era un conjunto de estanterías, y comenzamos con eso. Era, como él había dicho, un trabajo para dos personas. Los estantes tenían tres columnas con seis estantes cada uno, y cada parte se acoplaba con la ayuda de clavijas de madera. Era imposible presionar dos piezas cerca de la parte superior sin que las que estaban cerca del fondo se separasen, y viceversa, así que conseguimos un ritmo en el que uno de nosotros juntaba piezas mientras que el otro impedía que todo lo demás se desarmara.
En general, nos llevó unos veinte minutos más o menos. Después de verificar que todo estaba encajado y alineado, Brian arrastró el estante del piso y lo colocó contra la pared.
“Ese es uno”, sonrió, “¿Estás segura de que no quieres un trago?”
“¿Qué tienes?”
“Ven, tengo cosas en la nevera. Elije lo que quieras.”
Agarré una cola de cereza. Brian agarró una cocacola, pero casi la ignoró mientras abría la siguiente caja, la cuadrada que medía casi cuatro pies de ancho, y comenzó a colocar las piezas individuales en el suelo de la cocina. Una mesa de cocina con taburetes.
Resultó que la mesa de la cocina era un trabajo más difícil que la estantería. Las patas debían sostenerse exactamente en el ángulo correcto, o los pernos se atascaban en los agujeros, o forzaban a la pata de la mesa a salir de su posición. Cada vez que eso ocurría, terminamos teniendo que sacar el perno y comenzar de nuevo. Terminé sosteniendo firmemente la primera pata de la mesa mientras atornillaba los pernos de la base.
Sin mirarme, colocó su mano sobre la mía para ajustar el ángulo una fracción. El contacto me hizo sentir como si alguien hubiera arrancado una cuerda de guitarra que iba desde la parte superior de mi cabeza hasta la mitad de mi cuerpo. Un profundo ronroneo en mi interior que no se podía escuchar, solo se sentía. Me alegré mucho por las mangas largas de mi top, porque se me ponían los pelos de punta.
Me encontré por defecto cayendo en mi defensa más básica, quedarme callada, quedándome quieta, así que no podía decir ni hacer nada estúpido. El problema fue que esto me hizo muy, muy consciente del silencio y la falta de conversación.
Probablemente Brian no había siquiera notado el silencio, pero me pregunté qué decir, preguntándome cómo iniciar una charla o cómo mantener una conversación. Fue agonizante.
Se acercó para ver mejor mientras colocaba una tuerca en el perno, y su brazo se presionó contra mi hombro. De nuevo, provocó una reacción casi elemental de mi cuerpo. ¿Fue esto intencional? ¿Estaba señalando interés a través del contacto físico casual? ¿O estaba asignando significado a algo casual?
“Casi terminado”, murmuró, ajustando su posición para comenzar a atornillar el otro perno para la pata de la mesa. Su brazo no estaba presionando contra mi hombro ahora, pero por la forma en que estaba agachado, su rostro estaba a solo unos centímetros del mío. De acuerdo, eso fue peor.
“Taylor, ¿crees que puedes agarrar esa llave más pequeña sin mover la pierna?”
No confiaba en mí misma para responder sin hacer un ruido raro, así que simplemente cogí la pequeña llave y se la entregué.
“Eso es más rápido, gracias”, respondió, después de un segundo, “¿Puedes pasarme la tuerca?”
Lo hice, dejándolo caer en su mano en lugar de colocarlo allí, preocupada por lo que podría hacer o por cómo reaccionaría si mi mano tocaba la suya. No iba a sobrevivir las siguientes tres patas de la mesa de esta forma, y mucho menos las banquetas o el tercer mueble que ni siquiera habíamos empezado.
“¿Taylor?”, Preguntó.
Dejó la pregunta colgar, así que tragué saliva y respondí: “¿Qué?”
“Relájate. Puedes respirar.”
Me reí ligeramente al darme cuenta de que estaba conteniendo la respiración, lo que resultó en una exhalación nerviosa y entrecortada que solo aumentó la incomodidad que estaba sintiendo.
Él estaba sonriendo, “¿Estás bien?”
¿Qué se supone que debía decir? ¿Admitir que no sabía cómo lidiar con estar cerca de un chico guapo?
Miré al suelo, a la pata de la mesa que sostenía. “Me pongo nerviosa cuando estoy cerca de la gente. Pienso en, ya sabes, que tal vez tengo mal aliento, o tenga olor a sudor, y no podría notarlo porque es mío, así que aguanto la respiración así para estar segura. No sé.”
Bravo, Taylor. Bravo. Imaginé el más lento y más sarcástico de los aplausos lentos. Hablando de mal aliento y sudor era totalmente el camino a seguir. Uno de esos momentos brillantes que me daría vergüenza cada vez que lo recordara en los siguientes años o décadas, estaba segura.
Entonces Brian se inclinó, cerrando los escasos centímetros de distancia que nos separaban, hasta que nuestras narices prácticamente se tocaron.
“No. Hueles bien”, me dijo.
Si hubiera sido un personaje de dibujos animados, estaba bastante segura de que ese era el punto en el que me salía vapor de las orejas, o me derretía en un charco. En cambio, fui con mi primer instinto, una vez más, y me quedé muy callada. Me di cuenta de un calor en mi cara que debe haber sido un rubor furioso.
Sería difícil decir si fue una misericordia o no, pero Brian se distrajo con el sonido de una llave en una cerradura, y la apertura de la puerta de entrada.
Lo primero que pensé fue que la chica que entró era la novia de Brian. Entonces la vi mirar hacia nosotros, sonreír, y noté la similitud entre sus ojos y los de Brian. Su hermana.
Mi segundo pensamiento, o mi segunda reacción, en realidad, fue difícil de poner en palabras. Es como, podrías mirar un Mercedes y decir que era una hermosa obra de arte, incluso si no eras alguien que prestaba mucha atención a los autos. En líneas similares, cuando veías un Mercedes con una calcomanía de llamas barata pegada a las ruedas y un alerón casero pegado en la parte trasera, era doloroso y decepcionante en un nivel fundamental. Eso fue lo que sentí, mirando a Aisha.
Era hermosa, tan femenina como Brian era masculino, con pómulos altos, cuello largo y, aunque era dos o tres años más joven que yo, ya tenía pechos más grandes que los míos. Podrías convencerme de cortarme un dedo por tener piernas, cintura y caderas como las de ella.
Maldita sea, esta familia tenía buenos genes.
Solo necesitabas echar un vistazo a Aisha para saber que iba a ser completamente hermosa cuando terminara de crecer. Dicho eso, sin embargo, tenía una raya de cabello decolorado y parte de ese cabello decolorado había sido teñido en una franja de color púrpura. Era como si hubiera hecho todo lo posible por parecer vulgar, con shorts de jean rasgados sobre leggings de red verde neón, y un top sin tirantes que dudaría incluso en llamar ropa interior. Cualquier envidia que sentía hacia ella se veía acentuada por un sentimiento casi de ofensa, en cuanto a cómo estaba arruinando lo que le habían dado naturalmente.
“¿Estoy interrumpiendo?”, Dijo, con un tono ligeramente burlón, mientras me miraba sin poder entenderlo.
“Aisha”, Brian se levantó, “¿Qué estás haciendo aquí? Tú-” se detuvo cuando una mujer negra robusta y sólida entró por la puerta principal. Donde la mirada de Aisha hacia mi había sido ambigua, la mirada que esta mujer me dio fue todo lo contrario. Desaprobación, disgusto. Me di cuenta de lo que debía parecer, ligeramente sudorosos, en el suelo entre los muebles, con el estómago visible, prácticamente brillante con un rubor rosado. Me apresuré a agarrar mi sudadera y ponerla.
“Señor. ¿Laborn?”, Dijo la mujer pesada, “Me temo que esperaba que estuviera más preparado, pero parece que está en medio de algo.”
Brian negó con la cabeza, “Si señora. Sra. Henderson. Estoy casi seguro de que su oficina me dijo que los esperara a las dos esta tarde.”
“Esa fue la hora original. Aisha me dijo que quería reprogramar-” La señora Henderson se interrumpió y le lanzó a Aisha una mirada dura.
Aisha sonrió, se encogió de hombros y se levantó de un salto, así que estaba sentada al final del mostrador de la cocina. “¿Qué? Hay una película que quiero ver esta tarde con mis amigos.”
“Si hubieras preguntado, podría haber dicho que sí”, le dijo Brian, “Ahora probablemente voy a decir que no.”
“No es tu decisión, hermano, no estoy viviendo contigo todavía”, ella levantó le mostro el dedo del medio con las dos manos.
Brian parecía que iba a decir algo más, pero luego se detuvo. Suspiró, luego dirigió su atención a la trabajadora social de Aisha, “Lo siento por esto.”
Ella frunció el ceño, “Yo también. Debería haber llamado para comprobar, dada la historia de Aisha de torcer la verdad.” Miró su cuaderno y pasó la página, “Si quieres reprogramar, hmmm, me temo que ya llené la ranura de la tarde, pero tal vez ¿Este fin de semana…?”
Brian le dio a Aisha una mirada molesta, “Ya que está aquí, si estás dispuesta a pasar por alto los muebles que no hemos terminado de armar, podríamos hacerlo ahora.”
“¿Si estás seguro? ¿Qué hay de su... compañera?” Ella me miró.
Mi rubor probablemente no se había ido, y sospecho que me sonrojé un poco más de repente al ser puesta en medio de una situación incómoda. Probablemente no ayudó a desvanecer ninguna impresión equivocada que ella había percibido.
“Ella es una amiga, me estaba ayudando. Taylor, no estoy seguro de cuánto tiempo será esto. No quiero perder tu tiempo, pero me sentiría mal si te fueras tan pronto después de venir hasta aquí. Si quieres quedarte y relajarte, podría llevarte de regreso después.”
Cada parte socialmente torpe de mi cerebro ansiaba tomar la ruta de escape ofrecida, hacer mi salida, enfriarme. Fue difícil decir por qué no lo hice.
“Me quedaré, si no voy a estar en el camino. No tango planes para la tarde.”
Cuando Brian sonrió, me di cuenta de por qué no había aprovechado la oportunidad de irme.
La mujer volvió a examinarme en detalle. Ella me preguntó: “¿Estás en su clase en línea?”
Negué con la cabeza.
“No. Pareces un poco joven para eso.” Entonces ella me desafió, “¿Por qué no estás en la escuela?”
“Um”, dudé. Mantente lo más cerca posible de la verdad. “Estuve al borde de una de las explosiones de bombas y tuve una conmoción cerebral. Estoy faltando a clases que esté completamente mejor.”
“Ya veo. ¿Estás segura de que ensamblar muebles es lo que pretendía el médico cuando te dijo que descansaras y te recuperases?”
Sonreí torpemente y me encogí de hombros. Hombre, realmente estaba esperando no estar estropeando esto para Brian.
“Entonces”, Brian habló con la Sra. Henderson, “¿Quería mirar mi casa y ver el espacio que aparté para Aisha? Supongo que esta es una oportunidad para que revise un lugar antes de que la familia se apresure a barrer todo debajo de la alfombra.”
“Mmm”. Una respuesta no coercitiva. “Vamos al balcón, y puede contarme sobre el área y las escuelas cercanas.”
Brian abrió el camino y sostuvo la puerta para el asistente social. Se cerró detrás de él, dejándome con Aisha, que todavía estaba sentada en el mostrador de la cocina. Le di una pequeña sonrisa y recibí una mirada fría y penetrante a cambio. Incómoda, volví mi atención a la mesa y traté de ver qué podía hacer por mi cuenta, con la segunda pata.
“Así que. ¿Estás en el equipo de mi hermano?”
¿Qué? Estuve orgullosa de mí misma cuando apenas perdí el ritmo. “¿Equipo? Sé que hace boxeo, o boxeaba, al menos, pero-”
Ella me dio una mirada divertida, “Vas a hacerte la tonta, ¿verdad?”
“No estoy entendiendo. Lo siento.”
“Claro.” Se inclinó hacia atrás y pateó un poco las piernas.
Volví mi atención de nuevo a la pata de la mesa. No llegué muy lejos antes de que ella me interrumpiera de nuevo.
“Mira, sé que estás en su equipo. Proceso de eliminación, tienes que ser la chica bicho.”
Negué con la cabeza, tanto para negarlo como para exasperarme. ¿Qué carajo, Brian?
“Me dijo que tenía poderes, no dijo lo que eran. Como tiene poderes, cree que hay una posibilidad de que yo también los tenga. No quería que me sorprendiera. Descubrí quién era él después de eso, vi algo sobre algunos villanos que robaban un casino una noche en la que no estaba en casa, comencé a registrar las veces que no estaba disponible y seguía coincidiendo. Lo confronté y no hizo un buen trabajo negándolo.”
Con la esperanza de desequilibrarla, puse en mi rostro la más convincente expresión de sorpresa con los ojos abiertos tanto como podía “¿Estás diciendo que tu hermano es un supervillano?
Parpadeó dos veces, luego dijo, lentamente, como si estuviera hablando con alguien con una discapacidad mental, “Siiiii. Y estoy diciendo que tú también lo eres. ¿Por qué otra razón se juntaría mi hermano contigo?”
Auch. Eso dolió.
Me ahorré tener que dar una respuesta y mantener la farsa cuando Brian y la asistente social regresaron del balcón.
La asistente social estaba diciendo: “...dudoso, con la lista de espera.”
“Ella está en el territorio y estaría ingresando a la escuela al mismo tiempo que el resto de los estudiantes de noveno grado.” Brian respondió, mirando mal a Aisha, “Y eso significaría separarla de las malas influencias que tiene alrededor donde está viviendo ahora.”
Aisha le mostró el dedo, otra vez.
“Mmm”, respondió la asistente social, mirando de Aisha hacia él. “Me gustaría ver tu habitación después?”
“¿Mía? ¿No de Aisha?”
“Por favor.”
Brian condujo a la asistente social hasta las escaleras que conducían a su habitación, que daba al resto del departamento.
“Tal vez debería ver cómo reaccionas si lo grito en voz alta”, sugirió Aisha. Ella puso un acento falso, “¿Cómo te llamas, otra vez?”
Giré los ojos.
“¿No vas a decir? Como sea.” Sus manos se ahuecaron alrededor de su boca como si estuviera gritando, gritó burlonamente en un volumen apenas por encima del habla regular, “¡Bichito y Grue, en casa!”
Miré hacia arriba, esperando que Brian y la asistente social no estuvieran al alcance del oído. El murmullo de conversación allí arriba no parecía haber sido interrumpido por lo que Aisha había dicho.
“Parece que estarías en una situación de perder-perder, anunciándolo así”, le respondí, “O tienes razón, y molestas a dos personas que realmente querrás evitar enojar, o estás equivocada y te ves como una loca.”
“¿Y si ellos ya piensan que estoy un poco loca? ¿Qué tengo que perder?”
“No sabría decir.” Apreté el cerrojo, revisé la pata de la silla y la encontré sólida como una roca. Pasé al siguiente. “¿Qué tienes por ganar?”
“Vaaaamos”, ella se quejó, “Solo admítelo.”
Mi corazón latía con fuerza cuando Brian y la asistente social bajaron las escaleras. Aisha, por su parte, pegó una amplia y falsa sonrisa en su rostro para saludarlos. Brian hizo pasar a la mujer al segundo dormitorio, pero no entró con ella. Se detuvo para mirarme.
“Taylor, no necesitas hacer eso por tu cuenta.”
“Está bien”, dije. Mirando hacia arriba, donde Aisha estaba sentada en la encimera, agregué: “Es una buena distracción.”
“Lo siento. Creo que tardaremos solo un minuto más.”
Resultó cierto. La asistente social salió de la habitación de Aisha, echó un vistazo por el baño y luego investigó los armarios y la nevera.
La Sra. Henderson habló con Aisha, “Me gustaría que salgas al balcón por un minuto.”
“Lo que sea.” Aisha saltó del mostrador y se dirigió hacia afuera.
“Y”, dijo, volviéndose hacia Brian, “Tal vez quieras que tu amiga espere afuera también.”
“Realmente no tengo nada que esconder”, respondió, mirando hacia mí.
“Bien. Permítanme comenzar diciendo que esto es mejor que la mayoría.”
“Gracias.”
“Pero tengo preocupaciones.”
Se podía ver la expresión de Brian cambiar una fracción, ante eso.
“Leí los documentos y planes que me enviaste por correo electrónico. Usted tiene un plan sólido en mente para la contabilidad, el pago de las facturas, ayudarla con su educación, posibles gastos adicionales, el presupuesto para la ropa e incluso para ahorrar dinero para la universidad. En muchos aspectos, este es el tipo de situación que deseo, con la mayoría de mis casos.”
“¿Pero?”
“Pero cuando miro este lugar, veo que lo has hecho muy tuyo. Los muebles, las decoraciones, las obras de arte, parecen apuntar a tu personalidad, dejando muy poco espacio para Aisha, incluso en el espacio que has reservado para ella.”
Brian pareció un poco aturdido por eso. “Ya veo.”
“Mire, Sr. Laborn, debemos considerar la perspectiva de Aisha. Ella es una fugitiva en serie. Ella claramente no ve la casa de su padre como un hogar. Se debe tener cuidado adicional para asegurarse de que ella vea esto como tal. Suponiendo que ella termina aquí y no en casa de su madre.”
“Mi madre,” la expresión de Brian tomó un tono más serio.
“Soy consciente de sus preocupaciones sobre el tema de la madre de Aisha, Sr. Laborn.”
Mi celular sonó una vez en mi bolsillo de sudadera. Lo ignoré.
Brian suspiró, flaqueándose un poco, “¿Esto es reparable?”
“Sí. Involucre a Aisha en la decoración, esté dispuesto a comprometer sus gustos y su estética para que sienta que este también es su espacio”, dijo, “sé que no será fácil. Aisha es difícil a veces, estoy segura de que ambos podemos estar de acuerdo es eso.”
Estaba empezando a gravitar hacia esa conclusión yo misma.
“Sí”, Brian asintió, “Entonces, ¿qué sigue?”
“Haré una visita a la casa de su madre en una semana y media, si recuerdo bien. Si desea enviarme otro correo electrónico cuando sienta que ha enmendado este pequeño problema, y ​​las pocas cosas que le señalé durante la inspección, podría hacer arreglos para visitarlo nuevamente.”
“Eso sería fantástico.”
“Tenga en cuenta que tengo una carga de trabajo desbordante, y probablemente no pueda pasar hasta al menos una semana después de que me haya avisado.”
“Gracias”, dijo Brian.
“¿Alguna pregunta?”
Sacudió la cabeza.
“Entonces le deseo suerte. Para disculparme por el tiempo inesperado de la cita, le haré una oferta de una sola vez para quitarle a Aisha de sus manos. Si ella insiste ser suspendida, puedo presentarle a otra persona que siguió ese camino, mientras voy a las citas de esta tarde.”
Brian sonrió. No es exactamente esa sonrisa increíble que había visto tan a menudo, pero una bonita sonrisa, no obstante, “Creo que se perderá la película a la que quería ir.”
“Parece”, el trabajador social sonrió con complicidad. “Siga así, Sr. Laborn. Aisha tiene suerte de tenerlo.”
Brian se animó un poco al respecto.
La reunión no duró mucho después de eso, y Aisha fue arrastrada quejándose por la asistente social. No pude respirar con alivio hasta que se fueron. Incluso entonces, estaba inquieta, sabiendo cuán fuertes habían sido las sospechas de Aisha.
Recordando que mi teléfono había sonado, busqué mi teléfono celular para ver cuál había sido el mensaje. Mientras mantuve presionado el botón para desbloquearlo, le dije a Brian: “Aisha sabe sobre los Undersiders, parece.”
“Mierda. Lo siento”, hizo una mueca de dolor, “Si pensara que te encontrarías con ella, te habría dado una advertencia. ¿No dijiste nada?”
“Fingí no saber de qué demonios estaba hablando, por poco que sirvió. ¿Esto va a ser un problema?”
“Ella prometió que no le diría nada a nadie... y realmente me molesta que haya sido lo suficientemente indiscreta para plantear el tema con alguien a quien no había dado mi consentimiento. Pero Aisha no lo diría por contarlo. Creo que ella probablemente estaba jugando contigo.”
“Si estás seguro”, tenía mis reservas, pero no estaba segura de querer presionarlo sobre el tema, cuando ya estaba estresado.
“Bastante seguro”, suspiró.
Miré mi teléfono celular. Era de Lisa.
prdn x interrumpir besukeo. los dos tienen q volver rapido. se sta yendo todo ala mierda
Sentí un poco de calor en las mejillas mientras me tomé mucho cuidado de borrar el texto. Cuando terminé, me volví hacia Brian. “Lisa dice que algo está pasando. Ella dice que nos apresuremos a volver.”
“Que hinchapelotas”, dijo Brian. “Esperaba... ah carajo. Supongo que no vamos a armar todo esto, ¿eh?”, Me sonrió.
Le devolví la sonrisa, “En otra ocasión.”
Él me dio una mano para ayudarme a ponerme de pie. ¿Estaba siendo optimista u observadora cuando noté que su mano tal vez se demoraba medio segundo más de lo necesario en la mía?
¿Estaba una parte de mi temiendo esas posibilidades, esperando que no fuera ni un deseo mio ni una observación precisa de él? Porque no podía decir si me asustaba, o si solo quería que hubiera una parte cuerda de mí con una objeción.
Mierda. Mentalmente avancé mi línea de tiempo. No más de una semana, y tendría que llevar lo que sabía sobre los Undersiders al Protectorado. No estaba segura de confiar en mí misma por más tiempo que eso.

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2018.06.06 15:07 Aziamuth As promised, my essay on why Makalov is a good character, but in spanish so you filthy elitists can't read it haha

Makalov es un personaje que aparece en Fire Emblem: Path of Radiance y en su secuela, Radiant Dawn. Es un mercenario procedente de Begnion, al igual que su hermana Marcia.
Makalov es primero mencionado por Marcia en una conversación de base después de que se una a los mercenarios, aunque no menciona su nombre, estableciendo que “abandonó la guardia real de Begnion por su hermano”.
Su primera aparición de verdad es en el capítulo 14, Entrenamiento, aparentemente trabajando como guardaespaldas para los bandidos que trafican con laguces. Uno de estos bandidos le dice que le pague, a lo que él responde que no puede porque no tiene dinero. Ante esto, el bandido le amenaza y Makalov se pone chulo, pero es todo apariencia, pues en verdad está jodido.
Marcia puede reclutarlo hablando con él. A través de su conversación, descubrimos que Marcia tuvo que abandonar la guardia real por el gran número de acreedores que la acosaban debido a las deudas de su hermano, y lo obliga a unirse al equipo, confiando en que Ike le meta un poco de sentido en la cabeza.
Al inicio del capítulo siguiente, Makalov hace planes para poder trabajar lo menos posible, pero Ike lo oye (porque no sabe hablar en voz baja). Ike le dice que canceló todas sus deudas, pero a cambio tendrá que trabajar para él gratis mucho tiempo, para infortunio de Makalov.
Con todas estas escenas, el personaje de Makalov queda definido: un patán vago que no vale para nada.
En Radiant Dawn, Makalov aparece como miembra de los caballeros reales de Crimea, pero en lugar de hacer cosas de caballeros, se pasa el día en la taberna de Largo y Calill, emborrachándose en pleno día. Varias veces se indica que, si Elincia no fuese la reina, Makalov estaría en el carrer desde hace mucho.
A mí Makalov me da muchísimo asco. Es un ejemplo de lo que no hay que ser. Tiene más defectos que puntos positivos. Es un hijodeputaojalásemuera.
Y, con todo, es un buen personaje.
Este es el apoyo C entre Makalov y Astrid (si Marcia ha muerto):
En esta conversación, podemos ver que Makalov aprecia a su hermana lo suficiente como para llevarle flores a su tumba. Eso significa que le importa la familia, por lo que no es 100% degenerado. Si Marcia no ha muerto, simplemente se las lleva para calmarla. Así solo acentúa que Makalov es un cabrón así que creo que estando muerta es un mejor ejemplo. Astrid, además, obtiene una percepción distinta a la habitual de Makalov. Esta percepción será un elemento importante en el personaje de Astrid.
Así como inciso, otra muestra de que Makalov quiere a su hermana está en su cita al morir:
Al final esta ha sido… mi única predicción acertada. Lo siento, Marcia… He fracasado… como… hermano…
Y en Radiant Dawn:
Vaya, parece que… he perdido la partida… Perdóname, Marcia… He sido un… mal hermano…
Continuando con el apoyo B:
En esta conversación, podemos ver dos cosas:
  1. Makalov es un rastrero patán y manipulador. Pero eso ya lo sabíamos.
  2. Astrid es imbécil y tiene un gusto horrible.
Este apoyo me enfada mucho. Astrid hace una buena obra, pero como Makalov no vale para nada, la hace sentirse mal, y termina por darle un colgante súper caro. Con todo, parece que duda de dárselo, viendo el (…) del final.
Pero siempre hay luz al final del túnel. Ahora el apoyo A:
¿Cómo? ¿Al final Makalov tiene un ápice de moralidad? Así es, por mucho que le pese, no considera justo vender un colgante que le dieron de buenas, aunque tuvieran que reñirle primero. Pese a dicha riña, podría haber vendido el colgante, pero no lo hizo. Y, además, admite que es un patán inútil. Es mucho más que lo que se puede decir de otros. Como Peri, que nunca admite que tiene un problema.
De este apoyo podemos ver que, en verdad, Makalov no es una mala persona. Simplemente tiene la moralidad un poco torcida. ¿Qué pasaría en su casa?
Este apoyo en general también nos muestra el concepto de la percepción. Nosotros sabemos que Makalov es un inútil, porque se nos lo presenta como tal. Sin embargo, Astrid no lo ve así, porque a ella se le presentó como alguien dulce. De ahí su devoción absurda en Radiant Dawn.
Sus otros apoyos son con Haar y Bastian. Lamentablemente, estos apoyos no son tan ricos como el de Astrid, así que los resumiré brevemente.
En el de Haar, lo confunde con un cobrador por su aspecto tosco, pero al final lo admira por su valor, e intenta ser un poco como él (empezando por imitarlo en la siesta).
En el de Bastian, lo confunde con un juglar. Después de que un soldado le dice que es el conde de Fayre, su instinto timador se activa. Lo lleva a apostar a un bar, pero resulta que Bastian es un experto (porque en la corte se juega a un juego similar), causando que Bastian ganase un pastizal y Makalov se quedase sin nada. Al final, llegan a un acuerdo en el que si Crimea gana, le “llenará sus alforjas con tanto oro, que ni un tiro de seis caballos podrá arrastrarlas”, por lo que Makalov le promete que se esforzará a tope.
Por lo tanto, ¿qué podemos concluír?
No podemos decir que Makalov sea buena persona. No podemos decir que se esfuerza por mejorar. Y desde luego no podemos decir que sea un personaje querido.
Y he ahí por qué es un buen personaje.
Está pensado para ser odioso. Y lo hace muy bien. No es como otros personajes que se supone que tienen que ser queridos pero acaban siendo detestados por una razón u otra (AZURA).
No obstante, eso no es todo.
Por su impacto en otros personajes, por desarrollarse adecuadamente (que es adecuado para un personaje que es secundario y opcional en la historia), por tener defectos de verdad y por admitirlos, creo firmemente que Makalov es un buen personaje, pese al asco que me da.
Gracias por la lectura.
Para terminar, citando al usuario de Reddit PenguNL::
Makalov es, de hecho, un buen personaje. Lo que pasa es que no cumple el estándar de chico bonito/edgy de anime para los weebs. No les gustan los personajes que tengan defectos como una persona de verdad.
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2016.12.27 18:21 lucdark Día 27, El juego de la Voluntad

Q tal con todos, No he escrito posts desde el día 10 de mi reto y para serles sincero nunca creí poder llegar tan lejos. Actualmente llevo 27 días sin masturbarme ni ver pornografía; los cuales no han sido nada fáciles. Al inicio (los 8 primeros días) pasaba deprimido y sin energía, sentía que no podía hablar con ninguna chica ni tenía confianza en mi mismo por el flatline (abstinencia), es más recaer me importaba poco, pues siempre puedes volver a empezar cuando no llevas mucho tiempo. Ahora con el pasar del tiempo tengo mucha más energía, he salido en frecuentes citas con chicas, mi desempeño mental como fisico ha mejorado notablemente, sin embargo es un juego de voluntad lo que me mantiene en pie en esta lucha y precisamente de eso quiero hablarles. Hay días que sientes que has llegado más lejos que nunca y nada ni nadie podrá hacerte recaer en tu adicción, aunque hay pequeños hábitos qe todavía no puedo dejar, yo por ejemplo miro el instagram de mi pornstar favorita todos los días esperando noticias de un nuevo video. Es justo en estos momentos que tengo que ser fuerte con todas mis fuerzas para darme cuenta que he empezado un camino y no me puedo rendir, al ver imagenes eroticas sientes que la sangre te hierve y que tienes mucha energía acumulada sexual en tu interior, no hay nada más dificil que saber que estas a un par de clicks de volver a a caer en el vicio. Ahi en ese pequeño instante cuando dejo el celular a un lado o cierro la pestaña en mi buscador es cuando mi voluntad se vuelve un poco más, siempre y cuando dirijas toda esa energía a otra actividad que te potencie y te acerque más a tus metas. Cada día pienso que no me volverá a suceder que voy a dejar de ver esas imagenes eroticas en instagram pero cada día mi voluntad me vuelve a probar. Así que no se rindan mucha suerte, espero llegar a mi primer mes para contarles más experiencias. La voluntad es lo que más hay que entrenar en este camino.
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2016.04.15 19:27 Cuervo09 Construcción de la realidad.

Colección: Realidad ingenua. Escrito #1 12/1/2016
Cassandra volteo de manera brusca cuando se sorprendió a si misma con su propio reflejo en el espejo. Se acercó al espejo cautelosamente y lo inspecciono de lejos con la intención de asegurarse que el espejo no se encontrara encantado o embrujado. El espejo era grande y rectangular, se podía apreciar desde una palma arriba de sus rodillas hasta el tope de su cabeza, un marco marrón oscuro bordeaba el gran espejo y este se unía a dos mesitas empotradas en la pared; decoradas con el mismo patrón que la pared que se reflejaba en el espejo, dando una extraña ilusión óptica.
Se acercó al espejo hasta quedar muy próxima a él, se miró a ella misma y comenzando en sus ojos contemplo el arduo trabajo de tallado y esculpido que la madre naturaleza había realizado sobre ella. Pasado unos momentos, se percató de la extraña ilusión óptica que las paredes de aquel cuarto de motel hacían con el espejo y los muebles en la pared. Miro a través del espejo la cama medio desarreglada, solo un poco arrugada de la esquina y las almohadas estaban en el piso, pensó en cómo habían llegado y recordó un poco que fue lo que había pasado hacia no mucho esa misma tarde de otoño. Acabado de recordar, paso su mirada a la ropa que había sido arrojada sin cuidado al suelo, sin darse cuenta como, llego al pequeño montón de ropa, se acuclillo y tomo una prenda; se la llevo a la nariz y la olio con decisión. Su blusa ya no olía al perfume que había comprado el fin de semana, gasto un tercio de su paga semanal en él, volvió a oler su blusa mientras pensaba en que iría a reclamar al lugar donde compro ese perfume, permaneció acuclillada y con la prenda pegad al rostro mientras imaginaba como el reclamo por el perfume barato escala a una discusión acalorada que desembocaba en una pelea encarnizada entre ella y la vendedora para luego ser atacada por todas las demás vendedoras, cuando pensaba que ella iba a ser derrotada, entraría su novio de manera heroica y vencería a las vendedoras malvadas, sin golpearlas, para después recogerla a ella del suelo y llevarla al altar dorado de la catedral del pueblo y casarse ahí, paras así vivir en una enorme casa blanca y tener muchos hijos.
Aquella hermosa y perfecta fantasía fue rota por un ruido en el baño que la hizo volver a la realidad, por un momento se asustó al escuchar ese ruido pues pensó que se encontraba sola, luego recordó donde estaba y con quien estaba. En un motel y con su novio. Tomo el resto de la ropa y la puso sobre la mesita que se encontraba empotrada en la pared a la izquierda de la cama. Tomo su bolso y lo puso sobre la cama y se sentó frente a él. Volvió a pensar en donde estaba y con quien estaba, le resultaba obvio que se encontrara en el motel, pues si era culpa del, de su novio. Dudo en meter la mano al gran bolso negro, desistió un poco pero la final la introdujo, solo que no tomo nada ni la busco, solo la puso ahí, en su bolso. Escucho otro ruido, volteo en dirección general hacia el baño, que se encontraba a la derecha de la cama o al fondo si se veía desde la puerta de la cochera y comenzó a pensar, en por que seguía con él. –“heme aquí”- pensó ella, -“tengo 24 años y aún me escondo para tener sexo y divertirme un rato.-“ volteo al cenicero e inspecciono que tanto había quedado del pequeño porro que habían forjado, volvió su mirada hacia la bolsa y una vez más comenzó a pensar en por que se encontraba ahí, en por que aún seguía con él, pensó en todos los buenos momentos que han pasado juntos, las vacaciones, los viajes, las comidas, pero con cada recuerdo que le traía una sonrisa aparecía uno o dos recuerdos que le habían regalado una o dos noches de llanto incontrolable al principio, luego solo fueron sollozos para pasar a ser solo noches intranquilas que la remetían a pensar en que es lo que hacía y a donde iba. Por fin tomo sin mucho interés aquello que buscaba en su bolso, saco una pequeña y delgada bolsa de plástico y de ella saco un conjunto de ropa interior hecha de una tela delgada y muy transparente, la tela era algo rasposa y seca al tacto, era visible que estaba hecha de material barato. Barato.-“ Por qué no me sorprende?”- recordó todas esas veces que se tuvo que conformar con algo barato o algo de poco valor, no es que quisieras cosas costosas o lujosas, solo quería sentir que era especial una que otra vez, contemplo el trozo de tela, se levantó de la cama y tomo el cenicero, levanto el porro con la misma mano que sostenía aquella delgada y frágil tela, recogió el encendedor de la mesa en la pared y prendió el cigarrillo, aspiro bastante humo, se inclinó un poco y puso el encendedor junto con el cigarrillo dentro del cenicero de metal. Camino hacia el espejo, se paró firmemente frente al espejo, soltó el humo y como antes, comenzó a mirar su cuerpo, primero criticando sus imperfecciones, una mancha en la piel, una arruga por allá y otra por acá, paso un rato buscando y recordando cómo es que se había hecho aquella arruga, mancha o marca en su cuerpo, de pronto llego a una marca poco común y muy peculiar, tardo un poco en reconocerla. Paso su dedo índice sobe la cicatriz que tenía sobre la pierna izquierda, acomodo su mano de una manera rara, la volteo para poder ver su palma y en ese momento sintió un deja va, seguido de una extraña sensación en su cabeza, se incorporó despacio y miro en sin prestar atención en algún punto en particular su cuerpo, abrió los brazos y junto los pies hasta formar una extraña y rechoncha cruz, se vio en el espejo y la tenue luz que las pequeñas lámparas despedía le daban un aspecto siniestro, se miró un poco más, corrigió su postura y colgó un poco la cabeza y pensó que ella podría ser una buena personificación de Jesucristo, acto seguido bajo los brazos y de disculpo de manera rápida por haber blasfemado de aquella manera.
Bajo la mirada y esta vez miro la cicatriz directamente en su pierna, la repaso con sus dedos y el deja va se volvió un recuerdo que evoco a una etapa de su vida que ya no recordaba o si la recordaba era porque volvía a ella. Por un pequeño momento que aun así le pareció demasiado largo, recordó aquella vez que corto de más, que por un momento pensó que iba a morir y no sabía que le asustaba más: el estar feliz porque al fin iba a poder dormir sin preocupaciones o pensar en que en verdad esa vez iba morir. Termino de recordar con tristeza, intento pensar en algo que la animara y volteo al cuarto para buscar algo y al no encontrarlo se dijo a si misma –“por qué no me morí esa vez, de saber cómo iba a terminar…-“y se disculpó de inmediato por haber pensado en eso. Volvió a intentar pensar en algo positivo de su día pero no encontró nada, se preguntó si estaba siendo pesimista o si en verdad no había nada en su día por lo cual estar feliz.
Tomo la ropa interior de tela fea y comenzó a vestirse, se estaba incorporando para subir la parte inferior de su juego de lencería cuando encontró una pequeña cicatriz con relieve y que había hecho cambiar el color de la piel de la zona cercana a ella, en su mano derecha. La miro con interés y recordó cuando se cortó con un cuchillo muy afilado, pero que él, su novio, le había ayudado a curarla y él había terminado la comida y que al final a pesar de haberse lastimado de manera grave, resulto ser un buen día por que ella había ayudado y consentido demasiado. De pronto comenzó a recordar muchas otras cosas más, como el día que él se salió del trabajo para ir por ella a otro lado o el día que él no fue con sus amigos para perderla llevar y recoger de otro lugar donde se encontraba ella, o el día que se enfermó por que se mojó tanto por que le presto su chamarra porque ella no quiso llevar la suya porque no le quiso hacer caso y llevar una chamarra porque iba a llover, o el día que la llevo por primera vez de vacaciones y muchas otras ocasiones donde ella afirmaba que esas fueron las razones por las cuales se enamoró de él.
Escucho otro ruido en el baño y una vez más pensó en que hacía con su vida, a donde se dirigía. Comenzó a estirar la ropa sin interés y sin prestar atención hasta que se hizo una pequeña fractura cerca de una costura y recordó todas aquellas veces que su corazón se había roto por culpa de él, la primera vez que le grito, el día que andaba de mal humor y se enojó y se pelearon en público. El día que encontró mensajes de otra mujer en su celular, la vez que se embriago y la dejo en una fiesta, o la vez que le desprecio una comida que tardo toda la mañana preparando. No se percató en que momento camino hasta la cama, se sentó y vio que se encontraba puesto a medias su conjunto, termino de vestirse y una vez se acercó al espejo, se acomodó lo que se tenía que acomodar, se arregló el cabello, pensó en llevarlo recogido pero decidió dejarlo suelto. Se retiró del espejo para ir a su bolsa y tomar un colorete, regreso al espejo, se miró y pinto sus labios con cuidado, intentando seguir la curvatura natural de los mismos. Se miró al espejo y decidió que se veía bien, se aproximó a su bolso que se encontraba en la cama y pensó en sí debería ponerse los zapatos de tacón alto que llevaba pero decidió en no hacerlo, no quería que se fueran a maltratar con el agua del jacuzzi del baño. Se acercó al espejo una vez más, se plantó de frente separo un poco los pies, puso sus manos en su cintura y se observó de cuerpo entero por primera vez. –“pues si no estoy tan madreada.”- pensó la afligida y morena muchacha, dio media vuelta y se aseguró que todo estuviera en su lugar. Camino hasta la cama y siguió pensando en que hacia ahí, con esa ropa barata y de tan mal gusto puesta. –“no esta tan mal”- dijo en voz alta. Recorrió el cuarto con su mirada como si buscase algo que le diera la razón a sus pensamientos, se levantó sin ánimo y recogió lo que ella supuso correctamente que era la ropa de su novio. La arrojo hasta la mesa donde se encontraba la ropa de ella y volvió a sentarse en la cama pero pronto se acomodó y se recostó. Continuaba dándole vueltas en su cabeza al tema que ya había discutido consigo misma y con algunas de sus amigas, intentaba repasar lo que ellas le habían dicho pero no recordaba todo del todo, recordaba frases o algunas palabras, no sabía si debía a su mala memoria o que simplemente estaba pacheca. Verdaderamente no sabía que hacer o cómo actuar, desde hacía algún tiempo que ella no se sentía segura en la relación, no es que hubiese otro ni nada por el estilo, era solo que el ya no era como antes, ella percibía que habían caído en una rutina, tal día se veían, el otro iban al cine, el otro a comer o cenar y el fin de semana: follaban. No es que ella quisiera algo mejor, solo quería que la relación volviera a ese punto donde todo se sentía espontaneo, casi mágico. Ella se lo había mencionado a él, hacía ya también algún tiempo pero nada había cambiado o habían cambiado para mal, se habían distanciado un poco, hablaban menos. No sospechaba que existiera otra, el, su novio, no tenía tanto tiempo libre o dinero como para mantener una segunda relación.
Ella creía realmente en que habían caído en una rutina, que todo era cuestión de hacer cosas diferentes, -“como hoy”- se dijo a sí misma. Que se suponía que había comprado ese conjunto para aviar un poco mas la llama, que no es que fuera necesario, pero quería hacer algo dieferente, -“quizá podría bailarle algo”- dijo en voz alta. Se percató que movía los pies en un tono más animado, se incorporó y se levantó de la cama, saco un pequeña charola de plástico de una bolsa más grande y puso sobre ella una variedad de botanas saladas y dulces. La puso sobre la cama y se aproximó una última vez al espejo para peinarse, arreglarse y acomodarse lo que se tuviera que peinar, arreglar y acomodar. Miro el reflejo del cuarto en el espejo, paso su mirada por la charola de botana y luego recorrió el cuarto, aun buscando alguna respuesta. Camino hasta la cama y tomo un cacahuete salado, se lo metió a la boca y mastico lentamente mientras se volvía a sentar en la cama. Pensó en si estaba haciendo lo correcto, se levantó con desespero al no poder tomar una decisión, camino hasta donde se encontraba su bolsa, la tomo y metió su mano derecha para buscar su celular. Saco su celular y pensó en llamar a su mejor amiga, luego recordó que ella aun no salía del trabajo; comenzó a vagar por los contenidos de su celular como si este pudiera albergar una respuesta, se encontró con fotos y canciones que ya no recordaba. De pronto llego a una foto que tenía mucho que no veía. Era una foto de ella y el en la feria, una de sus primeras citas, aun en esa foto se podía percibir que algo no estaba bien con él, no sabía si era la sonrisa de él que de alguna manera y sin saber por qué no parecía normal, pero tampoco forzada, quizá solo su rostro no tenía una manera de sonreír. Recorrió el rostro de su novio con atención, intento registrar cada detalle que notaba extraño en esa foto; busco una foto más reciente y al comparar los detalles que encontró que la expresión era la misma, busco otra foto y encontró lo mismo. –“quizá solo sale raro en las fotos-“Regreso a la foto de la feria y recordó lo bien que se la habían pasado ese día, recordó el oso de peluche que el gano para ella en un jueguito de tiro al blanco.
Dejo el celular en su bolso y se llevó las manos al rostro, no sabía qué hacer, se encontraba perdida. Levanto una vez más el porro y lo encendió, le dio un par jalones pero solamente porque ya no quedaba nada en ese pequeño porro. Agarro la charola de botanas y la volvió a colocar inmediatamente en la cama, camino hasta la bolsa de donde saco la comida y tomo dos cervezas de una bolsa de plástico que tenía hielo unas cervezas más. Las coloco en la charola y la levanto, y se enfilo al baño. El recorrido de la cama al baño le pareció más largo y letárgico que de costumbre, continuaba pensando en si era lo correcto, continuo recordando la tarde de ese día que fueron a la feria y se le ilumino un poco el rostro, se detuvo un poco antes de entrar al baño, para componer su estado emocional principalmente, pensó en entrar pero se detuvo un poco más, como si esperara instrucciones. Bajo la mirada y volvió a pensar en aquel día, pensó en que a lo mejor no todo estaba tan mal, pensó en que quizá si ella cambiaba un poco el la seguiría y si no pues ni modo, -“él se la pierde”- se dijo a sí misma, pensó que eso haría, que estaría bien consigo misma para que las cosas fluyeran de mejor manera y quizá así volver a tener mejores ratos, tardes más agradables y noches más memorables.
Se decidió entrar al baño y justo cuando esta cruzaba el umbral de la puerta, una figura la sorprendió haciendo que tirara la charola de dulces y botanas saladas, las cuales se regaron por todo el piso de azulejo del baño. Se molestó un poco, bajo los brazos y miro con enfado a su novio, quien había sido el que la había asustado, ella rio primero, le dijo que iba por el bote de basura para recoger todo lo que había en el suelo, camino recoger al bote de basura pensó que como iba a tener historias tan raras o graciosas con alguien más que no fuera el, pensó que estaba bien donde estaba, se encontraba con alguien con quien compartía gustos y disgusto y la mayoría de las veces sino es que siempre pasaban un buen rato juntos, ebrios o sobrios. Al regresar al baño encontró a su novio doblado hacia enfrente por la cintura en una manera extraña y este se encontraba recogiendo, no, comiendo las botanas del suelo, como si fuera un ave. Fue en ese preciso momento cuando Cassandra descubrió que su novio en realidad era un gran pollo.
Dime tú Kikiri Boo, por qué no eres un pollo más normal, usas disfraces quieres ser humano, y no eres un hombre eres Kikiri Boo. Referencia: https://youtu.be/6qgvwaCl0S4?t=7s
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